Ayer 8 de marzo, me uní a la primera huelga feminista internacional, hice paro de cuidados (hacia los demás), de las tareas domésticas, de empresa e incluso de ventas en nuestra página web. La historia empieza a ser contada por las mujeres y sus úteros.

HISTERIA HISTÓRICA: HUELGA Y MANIFESTACIÓN

Histeria viene del término griego hyaterá”, que significa matriz o útero.

Durante la jornada de paro fui descubriendo como están, por lo general, bien engarzados los roles de esclavitud confundida con:

  • cuidado,
  • sumisión disfrazada de conciliación,
  • pensamiento amasado con juicio,
  • abnegación envuelta en amor,
  • control enmascarado de miedo,
  • stress buscando aprobación,
  • enfermedad esperando reconocimiento,
  • huida maquillada de libertad, etc.

Convoqué una manifestación en Orba, pueblo donde he enraizado junto a mi familia y tomamos las calles, con la alegría de sentirnos compañeras.

La llegada fue a la Casa Madre, proyecto en el que impulsamos el despertar de la energía femenina. Llenas de gozo comimos, charlamos y descansamos.

Por la tarde seguimos la celebración con creatividad. Improvisamos cantos, cuentos y bailes. Un placer merecido compartir con hermanas y agradecida de la compañía de mi madre y de mi hija. Tres generaciones, tres úteros palpitando y abriendo camino en una huelga histórica

Mi madre abrió la jornada con un discurso improvisado, a sus 77 años, en la plaza del pueblo.  Mi hija la cerró, junto a su amiga Ixchel, en un ritual de acogida: un útero gigante rodeada de mujeres, su madre y su abuela.

CAMBIO DE PARADIGMA Y NUEVOS RETOS

Para empezar, el cambio de paradigma mundial llega de la mano de las mujeres. Engloba un cambio total  social, económico, climático, político, cultural, evolutivo, sexual, espiritual…Cambio de estructura tan antigua y crucial que de ella se desencadena el resto.

Las mujeres somos la mitad de la población y la otra mitad nace de nuestros olvidados úteros: creadores y guardianes de experiencias y de información transgeneracional.

Ayer paramos y sacudimos al mundo, aunque el cambio va mucho más allá de una huelga. Ya no hay vuelta atrás. La mujer occidental en masa condujo el menosprecio a la afinidad. Las voces brotaron al unísono de las gargantas desbordadas por tantos siglos de silencio. Como una alarma programada en colectivo nos pusimos el delantal de capa, ¡¡superheroínas de nuestras vidas!!

Histeria viene del término griego "hyaterá", que significa matriz o útero.

Mujeres de todas las edades despertando, portadoras de la injusticia que nos atraviesa en cada momento, situación, en todas direcciones, áreas, capas y segmentos. Desenredando la madeja de la opresión, el miedo y la violencia en todas sus formas.

NUEVOS RETOS

El reto: desprogramar el autoboicot, despojarnos del autoengaño, exorcizar el patriarcado de nuestros cuerpos. ¿Para qué? Para recuperarnos y nutrirnos con programas de autocuidado, confianza y autenticidad.

“Separar el grano de la paja” para ser fieles a nosotras mismas. Ser íntegras y libres de pensamiento, sentimiento, palabra y acción.

Nos toca asumir la responsabilidad de estar en el lugar y es el tiempo idóneo para sostener este cambio. Junto a millones de mujeres interconectadas estamos transformando y defendiendo la paz, el amor y la Vida.

Somos hijas de Gaia, niñas salvajes, diosas creadoras, magas transformadoras, madres compasivas, jóvenes revolucionarias…

Surfeando la cresta de la ola, SOLAS PODEMOS, ¡¡¡JUNTAS LO LOGRAREMOS!!!

 

 

 

Ana Vítex

Creadora y C.E.O. de Ginevítex. Experta en salud femenina, investigadora y activista. Diplomada en Trabajo Social por la UIB y Postgrado en Medicina Naturista de la Universidad de Zaragoza. Socia profesional de la RedCAPS. Fundadora de la Asociación Casa Madre de Orba, organizadora de la Tienda Roja Marina y las Jornadas de Salud Femenina desde el Placer. Formación y experiencia como doula y partera, hija, hermana y madre, de 3 hijos paridos en casa.