Podemos distinguir cuatro fases del ciclo menstrual: preovulatoria, ovulatoria, premenstrual y menstrual. Cada día cambia nuestra estructura hormonal y en cada fase cambia nuestro nivel de energía, metabolismo, nuestra sexualidad y nuestro estado mental-emocional.

Cuándo vivimos la fase premenstrual

Esta etapa comprende, desde la muerte del ovocito que no ha sido fecundado, hasta la menstruación. De 12 a 16 días, el tiempo que dura el cuerpo lúteo, encargado de segregar la progesterona, en los ovarios. Es un periodo de cierre de ciclo y de introspección. Además, biológicamente hay un duelo, pues el fin primario de nuestro organismo es la reproducción. El cérvix o cuello del útero se mantendrá seco y cerrado hasta la salida del sangrado menstrual. El útero se retrae hacia atrás hasta que con la mesnstruación vuelva a posición vertical para facilitar la salida del endometrio.

Como etapa, corresponde a la luna en cuarto menguante, al otoño, a la premenopausia…

Danza hormonal

En la danza de las hormonas, el nivel de estrógenos baja y aumenta el de progesterona. Esta es la hormona encargada de facilitar la gestación y mantiene al endometrio o nido sujeto a las paredes del útero o matriz.

Nuestra energía mental y física comienza a menguar. Esto puede dar algunos momentos de frustración y sensibilidad.

A nivel energético, también es un periodo de reflexión, crítica y evaluación. A veces, vemos aspectos de nuestra vida que no nos gustan y sentimos el valor de expresarlo, ya que no estamos en la etapa de cortejo y seducción donde nos importa agradar a los demás. Por lo general es un buen momento para hacer limpieza y desechar cosas que no necesitamos.

Podemos sentir una sensualidad y erotismo diferente, no ligada a la procreación, sino más libre, creativa y mágica. En realidad, si nos ponemos “histéricas” (que viene de la palabra griega hysterium que significa útero) es porque no estamos expresando toda esa creatividad y nos desborda.

Por ello, el desconocimiento de nuestro ciclo menstrual, el cambio hormonal, los aspectos de nuestra vida que deseamos cambiar y una sexualidad no satisfactoria puede dar lugar a lo que se conoce como Síndrome Premenstrual. Es un conjunto de síntomas físicos, emocionales y conductuales que entorpecen la vida de la mujer.

Ni brujas, ni hechiceras.

Pero… ¡Cuidado! Porque esta sociedad nos quiere siempre en la fase preovulatoria y ovulatoria, donde somos más eficientes, tolerantes, sociables etc... Pero tenemos dos fases más que no son bien aceptadas: La premenstrual y la menstrual. Justamente, son las que nos dan poder de transformación, de conectar con lo invisible y mágico de la vida. Esta sociedad no nos quiere brujas ni hechiceras porque somos más poderosas y menos condescendientes, no tan racionales pero más sabias e intuitivas.

En esta fase y en la menstrual hay una mayor actividad del hemisferio cerebral derecho, lo que facilita el pensamiento abstracto.

Integrando el cambio cíclico en nuestras vidas.

Para mí, lo importante es distinguir qué se puede hacer para aceptar e integrar este cambio cíclico en nuestra vida. Comprender que somos cambiantes y tenemos las diferentes capacidades repartidas a lo largo del mes. Unos días soy más intelectual y dinámica; otros soy más cariñosa y sociable; algunos más visceral; otros estoy ensimismada… Comprendiendo esto y respetándolo, es suficiente, maravilloso.

Cuando nos cuesta, o no es suficiente, es porque nuestro sistema hormonal esta descompensado. La cultura y las emociones moldean los cuerpos, el estrés, la contaminación ambiental y electromagnética nos afecta. Los niveles de estrógenos y progesterona se desequilibran y la prolactina se dispara. Entonces, en lugar de tener paz y sosiego para reencontrarnos con nosotras mismas, estamos desquiciadas, a la defensiva e irascibles.

Además, las mujeres no tenemos que sufrir por el hecho de ser mujeres, aunque este mensaje esté grabado en nuestra psique y en nuestro cuerpo.

Quiero ver despertar a las mujeres bellas, poderosas, sabias y felices para alumbrar un mundo mejor.

¡Nos amo!

 

Ana Vítex

Creadora y C.E.O. de Ginevítex. Experta en salud femenina, investigadora y activista. Diplomada en Trabajo Social por la UIB y Postgrado en Medicina Naturista de la Universidad de Zaragoza. Socia profesional de la RedCAPS. Fundadora de la Asociación Casa Madre de Orba, organizadora de la Tienda Roja Marina y las Jornadas de Salud Femenina desde el Placer. Formación y experiencia como doula y partera, hija, hermana y madre, de 3 hijos paridos en casa.