Amor o miedo. Nos pasamos la vida navegando entre estas dos aguas y todo conflicto interno o externo surge al elegir una de estas opciones.

El miedo tiene un peso descomunal, tan intrínseco y estructural, transmitido por generaciones y sostenido por el entorno que apenas es perceptible. Por ello nos invito a abrir bien los ojos de la conciencia, el corazón y la intuición. Ser francas con nosotras mismas y valientes para atravesar cada velo que oculta un miedo, disfrazado incluso de aparente felicidad…

Porque nos amo escribo esta nota de aviso, este faro en el océano para que nos alumbremos juntas.

Sucedáneo del amor: el miedo

En cada percepción de nosotras mismas o de la realidad que cocreamos, en cada acto, en cada pensamiento, en cada objetivo que nos marcamos, en cómo nos relacionamos con nosotras o con los demás, en cada ilusión acecha el miedo. Lo hace en forma de duda, culpa, deseo, razón, desconfianza, excusas, resignación, inercia, tristeza, autoengaño, sentido común, sucedáneo de amor….

Todas las personas y las mujeres con más razón, estamos acorazadas en múltiples miedos. Es porque nos han humillado, perseguido, violado, asesinado, maltratado… Han reprimido nuestra feminidad salvaje. Para ser aceptadas, para no tener más conflictos, para protegernos, hemos renunciado a nuestra libertad, a nuestros dones y propósitos de vida en mayor o menor medida.

Tiempo de cambio

Es hora de revisar nuestros acuerdos internos, nuestras mentiras personales. Es hora de restablecer la auténtica amistad y la confianza como guía para defender y manifestar la voz de nuestros corazones. Corazones que laten al unísono y, como las raíces bajo la Tierra, están conectados con todo.

Sé que a veces resulta cansado, por eso es importante apoyarse mutuamente, mimarse y descansar. Es tan necesario que, si no lo hacemos, morimos en vida.

Los miedos ocultos no nos dejan vivir en libertad, nos condenan en una jaula dorada como víctimas de la Vida y no como guionistas.

Frente a frente con nuestros miedos, si los acogemos como parte nuestra que son y aceptamos nuestra propia sombra, los dragones se convierten en nuestros mayores aliados mágicos de poder.

¡¡¡A por ellos!!!!

“El primer paso es tomar conciencia de que el amor es un arte, así como la vida es un arte; si queremos aprender a amar, debemos proceder de la misma manera que debemos proceder si queremos aprender cualquier otro arte, como la música, la pintura, la carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería” E.Fromm, El Arte de amar.

 

Ana Vítex

Creadora de Ginevítex. Tejedora de la Red de Mujeres de la Marina Alta. Fundadora de la Casa Madre de Orba. Impulsora de la Tienda Roja Marina. Diplomada en Trabajo Social y con Postgrado en Medicina Naturista en la Universidad de Zaragoza. Formación y experiencia como doula y partera, madre de 3 hijos paridos en casa.
ana@ginevitex.com | 639 62 10 64