Nuestra historia con Vítex

La idea surgió de repente, fruto de muchos años de búsqueda.

Yo padecía terribles dolores menstruales que me obligaban a retirarme del mundo, a entrar en un trance y un submundo, lo cual ahora agradezco. Hasta los 22 años no encontré algo que realmente calmara aquel dolor, fueron los AINE, o sea el ibuprofeno. Aun así, algo en mí me incitaba a seguir buscando algo más natural, probé la onagra pero no era suficiente.

Fue en un viaje a Menorca cuando encontré un libro de plantas y allí estaba: el Sauzgatillo, con una imagen. Justo en el lugar en el que me quedé, al que después nos fuimos a vivir, había una planta de Vítex o Aloc . La recolecté y la probé. Me fue de maravilla, supe que era lo que estaba buscando. Alli mismo concebimos a nuestro primer hijo, Xaloc.

La tomé en infusión durante años, solía encontrarla sin buscarla  y la recolectaba. Era una época en la que viajábamos bastante en una autocaravana buscando un lugar o ecoaldea donde echar raíces.  Siempre teníamos semillas de vitex y la regalaba a las mujeres para que la probaran.

Un día se acabaron mis provisiones y vivía en el Pirineo aragonés, así que allí no podía recolectarla. Buscamos por herbolarios y nadie sabía nada hasta que en Huesca encontramos unos comprimidos hechos con Vitex Agnus Castus o Sauzgatillo. Así que seguí tomando y regalando a las mujeres para que dejaran los medicamentos.

Realicé un postgrado de Medicina Naturista en la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza y me pidieron que hiciera un proyecto de investigación sobre un tema que me interesara profundizar. Sin dudarlo elegí a mi amiga la Vítex Agnus-Castus, y descubrí que existía una amplia literatura científica, con muchos estudios de evidencia. Contacté con un laboratorio para que me dieran muestras para realizar un estudio científico y me lo aprobaron.

Yo me había formado como doula y me interesaba mucho apoyar a la mujer en sus procesos vitales y sexuales, pero no tenía clara mi línea profesional a seguir. Se me ocurría ser comercial para algún laboratorio que trabajara con la Vítex hasta que un día mientras viajábamos mi pareja me dijo: ¿Por qué no haces un preparado con esta planta con tu propia marca?….. Enseguida lo vi todo claro, supe cómo lo haría y desde entonces es la ilusión que guía nuestra vida. Hemos venido a vivir a la Marina Alta en Alicante porque el clima es idóneo para la planta y para mi familia.

El primer nombre que tuvo el preparado fue ViteXaloc, la unión entre Vitex (tejer o trenzar) y Aloc, como se llama la planta en mallorquín. Nuestro primer hijo es mallorquín,se llama Xaloc, nombre de viento del sureste, concebido en Menorca donde encontré la primera planta de Vitex.

ViteXaloc lo hemos estado vendiendo y dado a probar durante 5 años, sobretodo en mercados ecológicos y artesanos, siendo la fase experimental para Ginevitex.

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