Esta semana, he querido escribir un artículo hablándote sobre algunos remedios ancestrales de distintos países que ayudan a preparar tu cuerpo para el frío. Cuidar ahora tu sistema inmune es un modo excelente para evitar problemas de salud y mantener el calor de tu cuerpo para cuando entre de lleno el otoño.

El otoño en la rueda cíclica anual se identifica con la etapa premenstrual, el atardecer, la menopausia… Es una etapa de introspección. Nos permite ver lo que ocurre en nuestro interior. Es la etapa ideal para sentirse, dejar caer las hojas y los estorbos e inconvenientes, para cortarse el pelo, para un retiro o escaparse a la naturaleza.

Lo que la naturaleza nos muestra fuera, también ocurre dentro de nosotras.  Es buen momento para disfrutar dulcemente los días de sol, los colores de la naturaleza, sentir su nutrición en nuestro cuerpo y nuestro ser a través de las pupilas y la piel.

Las mujeres que trabajan con los huevos yoni, recomiendan utilizar en esta época el huevo de obsidiana. Se refuerza la potencia de explorar la sombra, salir empoderadas y completas al abrazarla.

También, puede ser una época de cambios bruscos.  De sensibilidad y vulnerabilidad a nivel inmune. Por ello, comparto con vosotras algunos trucos, para que te sientas amorosamente nutrida y en paz contigo misma y tu entorno. Las mujeres somos las que más cuidamos. Cuidar y dignificar a las personas que cuidan es la mejor forma de valorar todo el amor entregado.

“Truquis” multiculturales de autocuidado en otoño.

Armonía entre los sabores. Lo ideal es que, en cada comida, estén presente los 4 sabores, hará que los órganos funcionen de forma equilibrada.  Se relacionan con los cuatro elementos, las principales emociones, estaciones, etc… De esta forma, ayudamos a reforzar el sistema inmune, nervioso y endocrino. Apuntes de autocuidado desde el amor y el placer.

Bálsamo digestivo

Es un preparado que tiene los cuatro sabores incorporados y es súper beneficioso para todo el organismo.

Ingredientes: Pulpa fresca de hoja de aloe, sin piel y sin jugo amarillento, una cucharada de miel, jugo de un limón, media cucharadita de café de pimienta negra en grano, jengibre fresco y agua. Se tritura todo y se toma antes de las comidas. Repara todo el sistema digestivo y esto repercute en estado de salud general.

Leche dorada

Sabor dulce: Leche dorada, tradicional de India, medicina ayurveda versión sin lácteos. Ayuda a prevenir y tratar dolores articulares, enfriamientos… Es antinflamatorio intestinal, antibacteriana, reconfortante y aporta nutrición celular.

Prepararla es muy sencillo, calienta un vaso de bebida o leche de avena, añade media cucharada de aceite de coco virgen extra (ayuda a que tu cuerpo absorba la cúrcuma), pon una cucharada de postre de cúrcuma en polvo y añade miel al gusto. Si no te gusta el sabor también puedes añadir una pizca de canela. ¡Remueve y a disfrutar!

Caldito de miso

Sabor salado: tradicional de China, alimentación macrobiótica. Puedes tomarlo con agua templada o caldito vegetal que tengas. Es un probiótico natural, rico en vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales que forman proteína. Ayuda a alcalinizar y nutrir.

Agua templada con zumo de limón

Sabor ácido: Tomar en ayunas agua templada con zumo de limón natural, si es ecológico puedes triturarlo con un poco de piel. Antioxidante, rico en vitamina C, estimula los jugos digestivos. Alcalinizante.

Infusión de plantas depurativas

Sabor amargo: infusión de plantas depurativas hepáticas y digestivas. El hígado se satura con los tóxicos, los medicamentos y la alimentación actual. Está muy relacionado con los órganos sexuales de la mujer y su estado repercute en la salud general.

Lo ideal sería alargar el ayuno diario, realizar un ayuno semanal, mensual o estacional, pero muchas personas encontramos dificultad en ello. Apoyar la depuración hepática con plantas es una forma de compensar los excesos que cotidianamente introducimos en nuestra dieta: Alcohol, azúcar, gluten, lácteos, etc.

Las plantas pueden tomarse después de la comida principal, frescas en ensalada o jugos. En extracto, solas o con otras plantas que te agrade su sabor y que faciliten la digestión. Las plantas serían boldo, milenrama, diente de león, cardo mariano o alcachofera. Las digestivas: poleo, menta, hinojo, anís, romero, que ayudan a la motilidad gastrointestinal. El hígado se asocia, de entre todas las emociones, con la ira y la rabia. En esta sociedad, especialmente en la mujer, es una emoción reprimida, censurada. Suele aflorar cuando conectamos con el útero, con la etapa premenstrual, la menopausia… o cuando limpiamos el hígado. Simplemente permítete expresarla sin hacer daño ni sentirte culpable. Es humano y sano. De hecho nos da fuerzas para cambiar cosas y mejorar nuestro mundo interno y externo. Y… a disfrutar del otoño.

Baños de pies, remedio de mi madre.

En otoño, empieza a apetecer el agua calentita… Ella lo hacía con un poco Vicks Vaporup, pero puedes ponerle aceite esencial de lavanda, cítrico y/o romero, con un puñado de sal marina. Las propiedades se absorben a través de los pies y ayuda a la termorregulación corporal. Los pies nos sostienen y conectan con la Madre Tierra, son fuente de cansancio pero también de mucho placer. Honramos su sostén y cada paso que damos con ellos en la vida.

Equilibra tu sistema endocrino con Ginevítex.

Ya sabes que es un complemento alimenticio que actúa como regulador hormonal natural. Está elaborado a partir de la planta Vitex A.C., medicina ancestral mediterránea. Para reforzar el sistema inmune en la mujer, es especialmente importante cuidar el equilibrio hormonal. Nuestro sistema inmune es especial, para que podamos acoger otras vidas. Nos protege frente al estrés oxidativo, sea de origen físico o emocional. Además, Ginevitex ayuda a disminuir los problemas menstruales y de la menopausia. También suaviza los cambios anímicos.

Siesta.

En otoño y durante todo el año, es una tradición mediterránea por excelencia. Ayuda a bajar el estrés mental, calmar el sistema nervioso, facilitar la digestión… sobre todo, si te tumbas del lado izquierdo. Aunque no duermas, desconectar el móvil y toda tarea o actividad es una forma de meditar tumbada y sentir tu cuerpo.

Tomar el sol.

Nos ayuda a generar dopamina, aliarnos a los ciclos naturales y regular la producción hormonal. Por la mañana al levantarse es muy beneficioso que te de el sol directamente en la cara y adaptarte así a los ritmos circadianos. Intenta acostumbrarte a la disminución de luz dentro de casa, suavizando la intensidad de las luces no naturales. Busca acompañarte de colores más cálidos y desconectar de las pantallas para que la melatonina pueda desarrollarse y descanses y te regeneres cada noche.

Calor en la zona abdominal-lumbar

Es un remedio de mi abuela, sabiduría popular antigua. Cubrir con un refajo, pañuelo  o cinturón la zona abdominal-lumbar.  Los riñones y las glándulas suprarrenales son las que representan al primer chacra, la fuerza y energía vital primaria. Los ovarios y útero se asocian al segundo chacra, donde ejercemos la voluntad y enraizamos nuestro poder.

El autocuidado acompañado de disfrute sabe mejor. Esto es todo, de momento. Te recomiendo que apliques lo que más te resuene, sin presiones. Además, te invito a compartir con nosotras tus “truquis” para el Otoño, a que nos cuentes qué tal te van los que vas aplicando… y como siempre, gracias por cuidarte, gracias por quererte.

Nos amo,

Ana Vítex.