Qué es un disruptor endocrino. Efecto hormonal.

Los disruptores endocrinos  o alteradores hormonales, son sustancias químicas capaces de alterar el sistema hormonal del organismo. Sucede tanto en seres humanos como en animales. Al imitar o alterar el efecto de las hormonas, pueden enviar mensajes confusos al organismo. Ello ocasiona diversas disfunciones. En las mujeres, especialmente, problemas ginecológicos.

Muchos de ellos actúan como falsos estrógenos, tomando la denominación de xenoestrógenos. Además de numerosos problemas ambientales que producen en la flora y fauna, en los seres humanos pueden llegar a generar problemas tales como:

  • En la reproducción (infertilidad, malformaciones congénitas…).
  • Tumores y otras enfermedades en órganos hormono-dependientes (mama, próstata, testículo, tiroides).
  • Enfermedades metabólicas (diabetes, obesidad) e inmunológicas.
  • Alteraciones en el desarrollo del sistema neurológico, entre otras.

Varios estudios han relacionado la endometriosis con la exposición a disruptores endocrinos como las dioxinas.

La mayoría de problemas ginecológicos se deben a un exceso de estrógenos y, por ende, un déficit de progesterona.

Ginevitex, regula de forma natural el desajuste hormonal entre los estrógenos y la progesterona, causa de la mayoría de problemas ginecológicos.

Tóxicos en nuestro entorno. Cómo combatirlos.

Vivimos en un momento de crecimiento de los problemas hormonales. Esto sucede debido al estrés, la contaminación ambiental y el abuso de hormonas sintéticas como tratamiento y anticonceptivo en las mujeres.

Los cuerpos de las mujeres y sus emociones están manifestando variedad y cantidad de molestias a nivel ginecológico, inmunitario, psicológico y conductual.

Es primordial mejorar hábitos de vida, cuidado y alimentación. También adaptarnos a nuestros ritmos y ciclos femeninos. Existe un talismán vegetal del Mediterráneo, el Vítex. Esta planta, que es la base de Ginevitex, puede ser de gran alivio y apoyo para recobrar el equilibrio hormonal. Además, aporta beneficios en el bienestar de la mujer del siglo XXI.

Según la OMS, las medidas más eficaces para evitar o reducir la exposición humana a dioxinas serían aquellas que instauren controles rigurosos de los procesos industriales con miras a minimizar la formación de dioxinas. Pero, a nivel individual, podemos disminuir la carga tóxica. Lo conseguimos a través de la eliminación de la grasa de la carne y el consumo de productos lácteos con bajo contenido graso. Una dieta equilibrada, con cantidades adecuadas de fruta, verduras y cereales, contribuye a evitar una exposición excesiva.

La importancia de la leche materna.

Para medir la contaminación de un país se analiza la leche materna y las placentas de las mujeres. Somos las primeras afectadas por dicha contaminación. Como consecuencia, en algunos países la leche materna llega a ser tóxica para la salud del bebé. Aun así, es recomendable por múltiples beneficios.

De dónde vienen los tóxicos.

La mayoría de tóxicos provienen de pesticidas y plaguicidas usados en la agricultura y ganadería. Lo increíble es que contaminar no grava y, sin embargo, para demostrar que se producen o elaboran alimentos o productos de agricultura/ganadería eco hay que pagar. En el caso de Ginevitex, pagamos doblemente. Primero los productores y, después, como elaboradores.

La OMS, en su informe de 2012 “State of the Science of Endocrine Disrupting Chemicals”, nos alerta sobre  el conjunto de sustancias tóxicas presentes en el aire, alimentos, viviendas y productos de uso común (desde detergentes y cosméticos a utensilios de cocina, juguetes, cortinas, plaguicidas de jardines y huertos). Llegan al organismo humano en dosis continuadas y se comportan como disruptores endocrinos que alteran nuestro sistema hormonal.

Fuente de la imagen http://www.agenciasinc.es/Reportajes/La-contaminacion-invisible-que-altera-las-hormonas

los disruptores endocrinos en el hogar pueden alterar nuestro sistema hormonal

Principales tóxicos: dónde están

Las sustancias alteradoras de nuestro sistema hormonal principales son:

  • alquitenoles,
  • bisfenol A,
  • ftalatos,
  • sustancias perfluoradas,
  • pirorretardantes bromados,
  • parabenos, 
  • filtros ultravioletas,
  • pesticidas organoclorados.

Por ejemplo, hoy en día, toda la sal marina disponible en el mercado tiene microplásticos debido a la contaminación de mares y océanos. El bisfenol-A (BPA) es un disruptor hormonal presente en los plásticos.

También tiene un comportamiento como estrógeno. Puede aumentar el riesgo de una serie de enfermedades relacionadas con el hiperestronismo,  como la endometriosis, cáncer endometrial, cáncer de próstata, cáncer de mama…  según una reciente estudio publicado en “The FASEB Journal”. En él, también hablan del impacto del BPA en la etapa fetal. Aumenta el riesgo de endometriosis en la etapa adulta de aquellas mujeres que estuvieron expuestas en su vida intrauterina al BPA.

Algunos consejos para limitar la exposición

  • Evitar materiales plásticos. Pueden liberar BPA o ftalatos. En consecuencia, la forma la más segura de evitar los disruptores endocrinos es utilizar botellas, “tuppers” y envases de vidrio o cerámica. Utilizar chupetes y tetinas “libres de bisfenol A”.
  • Reducir el consumo de alimentos enlatados. El interior de las latas se recubre con una capa plástica que libera bisfenol A en la comida.
  • Los recibos utilizados en muchos supermercados y cajeros automáticos contienen altas concentraciones de bisfenol A. El bisfenol A se absorbe por la piel.
  • Evitar alimentos envasados con film de PVC.
  • Abstente de beber agua embotellada en plástico, de hecho, todas las marcas han dado positivo en toxicidad.
  • Evitar uso de tampones y compresas desechables no ecológicos.
  • En productos de higiene y cosmética consumir aquellos con certificado ECOCERT. Evitaremos, entre otros tóxicos, los parabenos, que están presentes en multitud de productos cosméticos. Se conoce sobradamente su acción como xenoestrógenos favoreciendo patologías derivadas del hiperestronismo.
  • Intentar consumir productos de agricultura y ganadería ecológica para reducir la exposición a pesticidas. Si la fruta no es ecológica nunca comerla con piel, ya que en la piel es donde más se acumulan los pesticidas.
  • Evita usar insecticidas usar dentro de casa. Mejor trampas sin tóxicos, como las de feromonas.
  • Evitar las hormonas químicas como los anticonceptivos.
  • No utilizar las sartenes antiadherentes cuando empiezan a desprenderse de la capa de antiadherencia.
  • Evita comer pescado de piscifactoría y de gran tamaño; especialmente aquellos con altos niveles de mercurio.

La información es poder: otros datos interés.

Si pinchas aquí, accederás a gran cantidad de información detallada de la fundación “Vivo Sano” que podrás descargar en pdf a tu ordenador.

En conclusión, somos parte de la naturaleza. Como ella estamos siendo contaminadas, es nuestro deber estar informadas. La información es poder.  Esto demuestra el gran vínculo existente de nuestros cuerpos y la Madre Tierra, que incluye estos hechos. Por suerte, compartimos también el poder de creación, transformación, regeneración y trasmutación.

Nos amo.

Ana vítex.

 

Ana Vítex

Creadora de Ginevítex. Tejedora de la Red de Mujeres de la Marina Alta. Fundadora de la Casa Madre de Orba. Impulsora de la Tienda Roja Marina. Diplomada en Trabajo Social y con Postgrado en Medicina Naturista en la Universidad de Zaragoza. Formación y experiencia como doula y partera, madre de 3 hijos paridos en casa.
ana@ginevitex.com | 639 62 10 64